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EL PRECIO DE LA HUMANIDAD Y LA VIDA EN TIEMPOS (O NO) DE CORONAVIRUS

Marta Menéndez Rodríguez

marzo 11, 2021

La crisis del coronavirus parece estar destapando las irregularidades y negligencias llevadas a cabo en algunos centros de mayores; las mismas, que, a su vez, evidencian el maltrato a sus residentes. Ahora bien, ¿es el COVID-19 motivo de estas negligencias, justificación, o muestra de una realidad silenciada en situaciones “normales”? El silencio otorgador es seco, duro e impactante, al igual que el dolor y el duelo. La segunda historia de Elúltimo. nos traslada a El Vendrell, un municipio, para mí vecino, situado en la provincia de Tarragona (Cataluña). Allí, Anna (22 años) es voz de una historia vivida en sus propias carnes.

Anna, bienvenida a Elúltimo.

Hola Marta. Gracias antes de nada por darme la oportunidad de poder hacer esto público y dar voz a una situación que se esta dando en muchas familias españolas.

Empezamos por del principio si te parece, y eso nos lleva a hablar de tu abuelo, de 87 años, fallecido recientemente víctima, lejos de lo que podemos pensar u esperar en estos momentos, de una mala praxis, y no de COVID-19, que pese a su edad avanzada logró superar ¿no?

Efectivamente. Mi abuelo era una persona mayor, como dices, de 87 años. Tenía Alzheimer por su edad y parálisis de medio cuerpo. Pero estaba bien. Superó el coronavirus y por una mala praxis de una clínica acabó falleciendo…

¿Dónde marcamos el inicio de esta historia?

El pasado nueve de marzo. Mi abuelo ingresó en una residencia de ancianos. Anteriormente vivía con mi abuela, ambos mayores, pero ella, ya no podía hacerse cargo, y el resto de los familiares tampoco; trabajamos diariamente. Dos semanas después de esa fecha (24 de marzo), mi abuelo contrae la COVID-19 y lo derivan a un hospital. Allí nos trasladan pocas esperanzas, pero a pesar de ello, logra superar la enfermedad.

Logra superar el coronavirus, motivo de celebración para vosotros, también para él, pero por cuestiones de prevención desde el hospital deciden trasladarlo a la residencia comarcal, no a la que era su residencia habitual, y allí pasa un tiempo de recuperación total ¿no?

Cómo se encuentra en ese momento tu abuelo

El 2 de abril es derivado a una clínica (residencia comarcal), donde debía pasar un total de 15 días aproximados hasta finalizar su cuarentena. Al ser trasladado, mi abuelo estaba fuera de peligro. Es más, desde el hospital se deriva a esta clínica a aquellos pacientes que creen, no tienen ningún riesgo. No temen por su vida. Que lo trasladaran a esa clínica no iba más allá del hecho que no podía volver a su residencia habitual, por prevención. Iban a ser 15 días, y los primeros, recibimos llamadas diarias en las que nos dicen que mi abuelo mejora favorablemente. El día 17 de abril, justo dos semanas después, le dan el alta por mejoría clínica.


¿Estabais tranquilos?

Estábamos tranquilos porque las noticias que nos daban eran buenas. Aún así, nunca dejas de tener inquietud. Era una persona mayor y cualquier cosa podía fallar.


¿Cuándo es la última vez que lo veis y recibís noticias de él desde esta clínica?

La última vez lo vimos fue a través de un video que nos mandaron directamente desde la clínica, el 7 de abril, en el que nos enviaba un beso a toda la familia. Nunca más pudimos volver a hablar con el, ni verlo. La única persona que lo vio fue mi padre el mismo día que le dieron el alta. Tenía que recoger unas cosas de la clínica y lo vio con las medidas de seguridad pertinentes dada la situación. No volvimos a verle.

Hasta el día 17, que le dan el alta por esa mejoría clínica, ¿Qué explicaciones os daban de por qué no otra video llamada, otro mensaje de su voz…?


Nosotros pensábamos simplemente que dada la situación estaban desbordados, y que quizás habernos enviado ese video ya era suficiente para entender que estaba todo bien, que estaba fuera de peligro.


Le dan el alta hospitalaria o permiso para volver a su domicilio habitual, en este caso, a su residencia. Una vez allí ¿lográis hablar de nuevo directamente con él?

Nunca pudimos volver a hablar con él. Nunca volveremos a saber de él. Las circunstancias en las que llegó a la residencia no lo permitían…


¿Cuáles son esas circunstancias? Os informan del estado en el que ven que se encuentra tu abuelo, se sorprenden… ¿qué os dicen?

Sí. Se sorprenden bastante. Desde la residencia le hicieron un chequeo protocolario motivo de haber llegado de un centro hospitalario diferente. Mi abuelo llego de esa clínica a su residencia habitual desgastado, desorientado, deshidratado, decaído, con necrosis, úlceras etcétera. Desde la residencia nos hicieron un informe que relataba su estado. Puedes imaginarte cuál era con decirte que falleció día y medio después de haber vuelto a la que era su residencia. Y recordamos que mi abuelo fue dado de alta de esa clínica intermediaria por una supuesta mejoría clínica.


Desde la residencia ¿Piden explicaciones a la clínica? ¿Qué les dicen?


Sí las enfermeras de la residencia llaman directamente a esta clínica. Piden los informes médicos que se le han realizado. No tenían nada. Mi abuelo llegó a la residencia sin nada que indicara lo que había pasado en esa clínica, los tratamientos que podían haber llevado a cabo, o tan siquiera las necesidades que podía tener en ese momento. Poco podían hacer. Mi abuelo fue dado de alta el 17 de abril a mediodía y falleció el 19 por la tarde.


¿Cuál es el motivo que os transmiten?


R: En la residencia cada media hora subían a verlo porque veían que, de la clínica intermediaria, como digo, había llegado muy mal. Subían, comprobaban que estaba bien y le hacían las curas de las heridas pertinentes que se habían originado fruto de esas malas praxis con las que llegó. El domingo, 19 de abril, aproximadamente a las tres de la tarde, al hacerlo, vieron que saturaba muy poco oxigeno. Poco a poco se fue apagando hasta fallecer ese mismo día. Ese fue el motivo real, aunque según el forense, piensan, además, que una de las causas que derivó que él se pusiera tan mal, fue una infección de orina que no diagnosticaron en la clínica intermediaria y que, además, se trató al llegar ya a su residencia habitual. Es decir, que, en la clínica, nunca le diagnosticaron ni trataron la infección.


¿Habéis pedido explicaciones directamente a los responsables del centro? ¿Qué os dicen?

R: No. Las explicaciones se las tendrán que dar a un juez. Hemos tomado acciones legales. La denuncia ya está puesta y estamos a la espera de un juicio que haga justicia a todo lo ocurrido. Pensamos que una persona tan mayor, afortunada de haber superado una enfermedad tan mortífera como es en estos momentos el coronavirus, no tendría que haber muerto por la mala praxis de una clínica en la que iba a pasar quince días de cuarentena. No es justo. Y menos que lo hagan jugando con los sentimientos de una familia esperanzada, que pensaba que su familiar iba a salir de esta, a la que llamaban cada día diciendo que todo estaba bien…


¿Sabéis de algún otro caso ocurrido en el mismo centro, algún testigo de lo ocurrido…?

Lo único que tenemos es ese video. Si que hay mucha gente que ha sufrido otro tipo de consecuencias en esta clínica y por todo ello vamos a mirar hacia delante, luchar y hacer justicia; por los que ya no están, desde arriban nos ven y ya no tienen voz, por los que vienen y vendrán.


Anna, gracias.

Gracias a ti por concederme la entrevista. Espero que podamos con ella dar voz a lo ocurrido. Y que sirva sobre todo para que cualquier persona que esté en una situación similar denuncie los hechos. ¡Muchas gracias!

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