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TRABAJADORES DEL SEM DENUNCIAN SUS CONDICIONES EN LA LUCHA CONTRA EL CORONAVIRUS

Marta Menéndez Rodríguez

marzo 11, 2021

La crisis sanitaria vigente, ha encendido la luz de emergencia, también, para los conductores de ambulancia, que, en primera línea desde que estalló la pandemia, reclaman la escasez de medios, información, protección o desamparo de las empresas a las que pertenecen.

“La información que nosotros tenemos es muchas veces la misma que tiene la gente desde sus casas, por la televisión”.

Luis Enrique Rodríguez es coordinador y miembro de la junta de agrupación de ambulancias de Cataluña

Las medidas de protección y prevención son esenciales a la hora de luchar contra la COVID-19. Vosotros aún ahora la reclamáis…

Sí. Creo que, para todo, la protección y prevención es el sistema primordial por el que se debe regir cualquier proyecto o aspecto de la vida. El problema es que la prevención puede costar un dinero, porque prevenir no significa muchas veces acertar, significa desembolsar un dinero que a lo mejor mañana no te va a servir. Ahora bien, creo, que prevenir en salud debería ser como prevenir en educación; la base por la que se sostenga un sistema. En este caso, todo lo que hoy se pueda prevenir en temas de salud mañana puede evitar muchas muertes. Nosotros pedimos ir un paso por delante de la pandemia, y llevar las mejores protecciones, porque somos los primeros que entramos a las casas de la gente enferma o vulnerable. Pero todo eso es dinero; dinero que o en su día recortaron en los sistemas públicos, o dinero en mano de empresas privadas que trabajan para sistemas públicos cuyo objetivo es el beneficio propio, no nosotros. Ese es el gran problema que tenemos en la calle.


En primera línea desde que estallo de la pandemia, subrayáis el alto riesgo que sufrís, ¿En qué situación estáis trabajando?

Nunca este país había estado en estado de alarma. A la gente se le pide que se queden en sus casas, a nosotros todo lo contrario: que salgamos a la calle a ayudar. Eso supone directamente batallar en primera línea con un grado de infección y una carga viral muy grande. No es lo mismo cruzarte por la calle con una persona que es positiva, que estar en continuo contacto con gente positiva en COVID-19; la carga es mayor. Es cierto que los procedimientos van cambiando y que tenemos diferente material en prueba, pero cuando te enfrentas a un enemigo que no conoces bien todo son pruebas, y muchas veces parecemos los ratones de laboratorio ante estas. Eso nos indigna. Si se hubiera invertido bien en su momento, muchas de las cosas no tendríamos que prevenirlas ni decirlas, serian de sentido común. En la calle ahora afloran los sentimientos, hay historias detrás de cada paciente, y mucho drama familiar. La carga que tenemos, el miedo y el punto en el que nos ha puesto la gente hace que nos empiecen a tratar como héroes ahora, cuando en realidad estamos haciendo lo mismo que hemos hechos siempre: nuestro trabajo, bastante más invisible de lo que es ahora. Nuestro día a día no ha cambiado mucho…Ahora no hay tanto nivel de urgencias como antes. Las urgencias de antes del confinamiento muchas veces podían esperar, pero la gente abusa del sistema. Ahora con el miedo nadie quiere ir al hospital. Eso sí, tenemos muchos casos de gente con problemas respiratorios positivos en COVID-19 o posibles positivos que aún no lo saben. ¿La novedad? Durante la epidemia del ébola teníamos un traje que no usábamos nunca y acababa caducándose en la ambulancia. Ahora utilizamos varios trajes diariamente.

Desde algunos sindicatos se denunciaba que los EPI son de mala calidad, y que hay una restricción de uso de los equipos y falta de higiene. ¿Tenéis medios suficientes?

Yo sí que tengo medios suficientes hoy por hoy. Tengo esa suerte. Sí que es cierto, que tenemos que reutilizar mascarillas cuando no hay un contacto directo con el paciente. Las empresas presionan para que sea así. Esto es algo, que creo, también se debería evitar. Decirle a cualquier persona que la ambulancia y técnico que le va a venir a casa lleva la misma mascarilla que ha llevado con el paciente anterior (aun sin haberle tocado directamente) no queda higiénicamente correcto. De material no vamos sobrados y hacemos lo que podemos. Hay material que es indignante que lo llevemos porque no tiene la calidad que debería…pero es como todo (…).


¿Es cierto que, en algunos casos, se está desplazando a varios pacientes en una misma ambulancia?

Yo trabajo en una de las empresas privadas adjudicatarias del SEM. Trabajo en primera línea para las urgencias y emergencias, y puedo hablarte desde mi experiencia. Si es cierto, que, si tú vas a una familia donde, por ejemplo, la pareja tiene tos, fiebre, cansancio…sean candidatos para contraer el virus, se les traslada a los dos sin problema. Ahora bien, si pueden caminar y el cuadro que presentan está medianamente controlado, no nos exponemos con ellos, los llevamos como si fuera un servicio taxi. Esto antes era impensable, había unos protocolos de actuación. En urgencias, nunca podía ir un paciente solo detrás, siempre teníamos que valorarlo y tomarle todas las conscientes posibles, mínimamente, para saber en qué estado se encontraba…El sistema ha cambiado. Ahora cuanta menos exposición haya, mucho mejor. No es algo cómodo para los que nos gusta trabajar bien. Hacemos muchos servicios que serían impensables en cualquier otro momento.

¿Qué pasa con la ropa?

Para contextualizar: Los técnicos de las ambulancias de Cataluña están repartidos por empresas privadas que han ganado un concurso de una o varias zonas del territorio catalán. La parte de estos técnicos que trabaja, como yo, en el urgente, son los que llevan esas ambulancias amarillas, que son, a su vez, quienes trabajan para el servicio de emergencias técnicas (SEM). Dichas empresas privadas, están para ganar dinero, no para que lo ganes tú o, en este caso, yo. Llevamos muchos años pidiendo algo tan lógico como que a una persona que trata con enfermos de muchas patologías diversas y riesgo, se le lave la ropa que usa en su puesto de trabajo. El riesgo ya es suficiente. Siempre que hemos denunciado esto a la empresa ha conseguido escaquearse porque tiene unos protocolos de limpieza muy marcados que sirven para vulnerar la ley. Aun con el COVID-19, seguían vulnerándola. Hasta ahora, que el tribunal superior de justicia de Cataluña les ha obligado de manera cautelar a que esto no se pase por alto, y están así obligados a lavárnosla. No sé lo que durara ni cómo van a llevar a cabo el sistema logístico y económico que supone, pero ahora es un juez quien lo impone. Estamos hablado de algo lógico y de sentido común.


¿Os han realizado test en algún momento?

Hay tres puntos fuertes que demandamos y que están denunciando todos los sindicatos de Cataluña: el lavado de la ropa diariamente por salud laboral, que los equipos de protección sean los mismos para todos, y de la misma calidad, y el tema de los test. Necesitamos test masivos. Hay empresas no esenciales que están comprando test para todos sus trabajadores. Bien, imagínate que hay un accidente en una fábrica, se activa el 112 y requiere del servicio de ambulancia. Voy yo. ¿Y qué pasa? El riesgo está en que yo, que no sé si soy o no positivo, estoy tratando con un paciente, al que tengo que ayudar, y que en teoría es negativo porque le han hecho previamente el test desde su empresa. Por muchas medidas o equipos de protección que utilice, siempre puede haber un error. Errores hay muchos. Es un riesgo añadido. Lo lógico es que quien te ayude, esté en las mejores condiciones, y esto no está siendo así. ¿Por qué? Seguramente tendríamos un nivel muy alto de positivos entre trabajadores, tendrían que desembolsar un gran dinero en que muchos nos quedemos en casa y tener a más gente trabajando…y esto es un problema para las empresas. “Si estas bien y no tienes síntomas no te hago el test”: eso es un engaño muy grande para la gente. Estamos atendiendo a gente sin saber si somos enfermos. Es un problema para el que espero que los jueces nos den la razón. Hasta que eso suceda, pasa un tiempo que a día de hoy es esencial. Este es un problema que creo que, un país occidental, no debería tener. Tenemos esa tendencia a sacar pecho por lo bien que funciona todo, pero cuando te das cuenta de que tienes una alarma de este tipo…los test están para los futbolistas, que son los que no lo necesitan, y quienes están recluidos en mansiones donde ni se encuentran. Esa es la vida de capitalismo.

¿Se os está ignorando en vuestras peticiones?

No solo se nos está ignorando. Cuando sale en televisión un especialista diciendo que a todos los sanitarios y trabajadores de la primera línea se les realizará un test, y tu ves que eso no es cierto, piensas: ¿Qué necesidad hay de mentir? ¿De tranquilizar a la gente ocultándole la verdad de lo que hay en la calle? Sientes que no te escuchan. A nosotros los mandos nos envían mensajes diariamente: “venga guerreros ¡aguantar!”, “¡lo estáis haciendo muy bien!” …Esos mensajes crean crispación. El 90% de los trabajadores no se ven reflejados en un “gracias, nos hemos animado”, sino que se sienten mal. Son mensajes vacíos que no se corresponden a la realidad.


¿Crees que, como foco de infección, tenéis la suficiente información y formación para afrontar la situación?

No. La única formación que hemos tenido los trabajadores de ambulancias, al menos, de Cataluña es un curso online (que no llegó a dos horas) sobre el COVID-19. Es lo único que nos han obligado a hacer, nada más. Por otra parte, y si coincidía que trabajabas, el/la psicólogo/a del SEM, si que tanteó nuestra situación más sentimental. Yo como profesional no coincidí con el/a. La información que nosotros tenemos es muchas veces la misma que tiene la gente desde sus casas, por la televisión. Es más, cuando empezó a hablarse de una posible alerta, cuando en Madrid se empezó a especular sobre el cierre de los primeros colegios, estaba todo el mundo nervioso, etcétera, nosotros todavía no teníamos material preparado. El único material preparado que teníamos eran los monos que habíamos llevado antiguamente con casos de ébola. Vamos siempre por detrás de la enfermedad. Deprisa y corriendo. Parece ser que lo que pasaba en Italia o China no iba con nosotros, o esa es la sensación que hemos tenido. Esto se podría haber evitado o planteado de otra manera, aunque hubiera sido a nivel mundial.


¿Des de que momento se os doto e informo de la situación, y se empezaron a tomar medidas?

Tarde, muy tarde. El sistema sanitario para mantener una enfermedad y luchar directamente contra ella, es el primer sistema que debería estar preparado. Una cosa es que la gente no lo sepa por querer mantener la calma, y otra, que no me den a mí como trabajador, por poner un ejemplo, una formación. Hemos ido al ritmo de la televisión y según el estado de la pandemia, nunca por delante de ella. Esto me choca porque somos un país con recursos, ¿Dónde van los millones que se mueven en este país si no es para sanidad, educación o investigación? Esto ha tocado de frente a ricos y a pobres y ahí es cuando nos han hecho protagonistas y héroes de la pandemia, cuando la gente se ha dado cuenta y ve, que en realidad hemos sido engañados toda la vida. La mala suerte de todo esto es que el ser humano tropieza siempre con la misma piedra, y cuando la gente empiece a tener menos miedo, empezaran a olvidarnos.


¿Recibís refuerzos de otras autoridades?

Refuerzos a la hora de trabajar no. Recibimos apoyos de policía que ve nuestro riesgo y el suyo, y que están, a veces, peor que nosotros. Nosotros tenemos material, podemos discutir, que sea de más o menos calidad, pero lo tenemos. Al principio de la pandemia, policías locales venían a pedirnos mascarillas. Esto también es un problema, ellos de la misma manera están en la calle.


¿Crees que esta situación es reflejo de un sistema sanitario debilitado durante años?

Esto es un abuso de tantos y tantos políticos que han abusado del sistema. De este y de otros. Siempre lo he tenido claro. ¿Por qué muchas veces aplaudimos el sistema de un país nórdico, pero no hacemos nada para que el nuestro sea así?Se puede tener mucho dinero, muchas empresas, puedes hacer muchas cosas, pero sin salud, nada. El sistema sanitario es el que hay que cuidar. Uno no sabe cuánto se ha abusado del sistema hasta que llega una bofetada de este tipo.

Gracias.

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